Partiendo de la base de que el correo electrónico es la herramienta por la que pasa todo el contacto de trabajo, el correo electrónico no ha logrado convertirse en una herramienta de comunicación más eficaz, hasta hace poco.

Parte de la razón por la que el correo electrónico se ha estancado, es que es una de las tecnologías digitales más antiguas que todavía se utiliza a diario.

El primer “correo electrónico” se envió el 29 de octubre de 1969 y todavía estamos enviando correos en 2020. Algunas de las tecnologías subyacentes, realmente han evolucionado desde ese primer correo electrónico, pero la mayoría de los protocolos que se utilizan son del siglo pasado.

El protocolo SMTP (el envío del correo electrónico) se creó en 1982. El protocolo IMAP (la descarga del correo electrónico) se creó en 1986.

Si piensas en todo lo que ha cambiado el mundo de la tecnología desde la década de 1980, es desconcertante pensar que todavía dependemos tanto de protocolos tan antiguos..

Debido a que el correo electrónico se basa en estándares abiertos, se ha mantenido descentralizado. A diferencia de muchos otros tipos de tecnologías de hoy en día, eso significa que ninguna empresa puede poseerlo y controlarlo.

Cualquiera puede iniciar una empresa que brinde un servicio de correo electrónico y será compatible con todas las demás plataformas de correo electrónico del mercado. Si el correo electrónico se hubiese construido bajo un sistema / protocolos privados, probablemente ahora mismo, estaría controlado por un puñado de grandes empresas de tecnología. Al igual, que otros medios de comunicación, más nuevos.

Pero existe una desventaja en la naturaleza abierta del correo electrónico.. Durante las últimas dos décadas, el correo electrónico no ha recibido mucha atención o inversión financiera.

A principios de la década del año 2000, la innovación más significativa fue que Google ofrecía un gigabyte de almacenamiento. Desde entonces, ¿Cuál fue la última innovación considerable que hemos visto en el correo electrónico?

Si no puede pensar en nada, es porque no han existido grandes novedades, ni cambios al respecto. Esto se debe a qué, aunque cualquiera puede iniciar un servicio de correo electrónico, las grandes tecnologías, principalmente Google, Microsoft y Apple, todavía controlan la gran mayoría de las cuentas de correo electrónico activas.

Dado que todos los dispositivos incluían una cuenta de correo electrónico “suficientemente buena” y las cuentas de correo electrónico se regalaban como caramelos en Halloween, no había mucho mercado para que alguien viniera con una solución diferente (y de pago).

Nuevas aplicaciones como Mailbox y Sparrow ofrecían algunos cambios de interfaz de usuario diferentes, pero no tenían modelos comerciales viables y no podían convencer a muchas personas de que pagaran una suscripción a su aplicación. Por lo que existían pocos incentivos para que la gente se arriesgará a pagar.

Además, la naturaleza abierta del correo electrónico se ha convertido en una paradoja, donde es casi imposible modernizarlo sin que prácticamente todos los proveedores de correo electrónico estén de acuerdo con el cambio. Este estancamiento, llevó al desarrollo de una serie de nuevos servicios diseñados para agilizar las comunicaciones.

Las empresas necesitaban nuevas soluciones, por lo que crearon las suyas propias. Durante el auge de la economía de las aplicaciones, los servicios como WhatsApp se diseñaron para eliminar las tarifas de SMS por enviar mensajes cortos.

Slack y Microsoft Teams se crearon para ayudar a resolver un sinfín de hilos de correo electrónico. Si bien todos estos nuevos servicios son divertidos y emocionantes, todos están construidos en plataformas cerradas.

Claro que existe un lugar para la mensajería rápida, pero el correo electrónico sigue siendo la puerta de comunicación principal para la gran mayoría de cosas que suceden en nuestra vida laboral y personal.

Cuando deseas comunicarte con un nuevo cliente, utilizarás el correo electrónico. Cuando necesites presentar tus gastos de fin de mes, encontrarás los recibos en tu correo electrónico. El correo electrónico, sigue siendo el punto central para guardar recuerdos y la huella digital más privada; y para la mayoría de comunicaciones privadas entre las organizaciones y empresas.

Sin embargo, en 2020, todos hemos tenido que transformar nuestros hábitos, por culpa de una pandemia mundial que todo lo ha transformado. Y nos hemos vuelto, cada vez, más dependientes de la tecnología para que nuestras organizaciones y nuestro trabajo sigan avanzando.

Es ahora, que por mucho que las personas hayan intentado alejarse del correo electrónico, se han dado cuenta de que sigue siendo la forma más eficiente de comunicarse.

Las personas se han dado cuenta de que todavía necesitan y usan el correo electrónico a diario incluso con nuevas herramientas como Microsoft Teams y Slack en sus manos. Especialmente cuando empresas completas han transformado su metodología de trabajo, al trabajo remoto. Y si todavía van a necesitar el correo electrónico..

Entonces, todas esas nuevas herramientas, basadas en chat son solamente otra bandeja de entrada por administrar y revisar.

Finalmente, solo han creado una sobrecarga de mensajes, que hacen que el inicio de trabajo se retarde. Hemos terminado trabajando con más aplicaciones y plataformas para administrar lo mismo. Ahora tenemos más distracciones y más tiempo perdido, persiguiendo bits de información y tareas repartidas en una multitud de servicios.

Es por eso que el correo electrónico debe evolucionar hacia algo más actualizado y simplificado. El estrés constante de saltar entre aplicaciones de chat, aplicaciones de gestión de proyectos, documentos compartidos e incluso el calendario; tarde o temprano pasará factura y en muchas personas; terminá por destruir su organización personal.

Lo que se necesita es una solución que mejore la forma en que nos comunicamos y colaboramos en lugar de obstaculizarla, una solución que reinvente cómo se vería el correo electrónico si se creara hoy.

Está claro que se necesita rediseñar el correo electrónico desde cero y simplificar la forma en que las personas se comunican entre sí, ahora y no en 1969. Se necesita repensar las comunicaciones desde una perspectiva del siglo XXI.

Se necesitan soluciones que sean tan poderosas como simples, pero la conclusión final. Es que se necesita el correo electrónico.

Probablemente, por esto, hemos comenzando a ver muchas noticias sobre el correo electrónico; y han aparecido innumerables productos nuevos, asociados al correo electrónico a lo largo de 2020.

Hey, de los creadores de Basecamp, lanzado en Junio bajo una fuerte campaña publicitaria (como podemos comprobar en el blog de Genbeta y Xatak). OnMail, un nuevo servicio de correo electrónico de los creadores de la aplicación de correo electrónico Edison, anunciado en Abril y lanzado hace unas semanas. Spark, de la compañía Readdle, que han continuado invirtiendo energía e invirtiendo en su aplicación.

Con tales inversiones en nuevas aplicaciones y servicios de correo electrónico, está claro que el correo electrónico se está convirtiendo nuevamente en el favorito de Silicon Valley. Ha habido más innovación en el correo electrónico en los últimos dos años que en los últimos 10.

El mundo dio un vuelco en 2020, y los usuarios han vuelto a las herramientas que conocían y en las que confiaban; todo el mundo se está dando cuenta, de que el correo electrónico, a pesar de ser un antiguo medio de comunicación sigue siendo un líder sexy.

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